16 mayo 2011

Wikipedia sí, pero con reservas...


En enero de 2001 Jimmy Wales y Larry Sanger tuvieron la idea de lanzar una Web donde los usuarios anónimos pudiesen escribir los artículos de una enciclopedia. Andaban ya metidos en el proyecto Nupedia, lo que pretendía ser una gran enciclopedia on-line. Wikipedia fue un elemento más de ese proyecto; algo con que conseguir materiales de conocimiento en bruto para luego pulir. Lo que comenzó como un proyecto secundario acabó siendo una de las páginas más visitadas de la red.


 
Wikipedia cumplió 10 años en enero y se ha convertido en la gran franquicia del saber pero, aún continúa el debate sobre su fiabilidad o no.
En la actualidad ofrece más de 15 millones de artículos en más de un centenar de lenguas. Sus artículos son copyleft, es decir, que podemos reproducirlos libremente siempre que citemos el origen.
Hay algo que la hace diferente a cualquier otro proyecto similar y es la fascinación en que sume a sus defensores y lo que enerva a sus detractores: la ausencia de permisos. Cualquiera que desee publicar una entrada no tiene más que entrar, editarla et voilá, ya estaría a disposición del ciberespacio que podrá hacer sus correspondientes observaciones a través de un foro de discusión…
Con este panorama es bien sencillo “colar” información falsa o pequeñas bromas que podrían permanecer varias semanas o meses sin que nadie se percatara del asunto. También es cierto que hay millones de ojos velando porque las paredes de este muro sean puras.
Como ejemplo de “gazapillos” colados en Wikipedia señalaré dos:
  • 2008. Premio Nobel de Literatura, Jean Marie Gustave Le Clézio…
Al poco de saberse el galardonado con el Nobel, un usuario colgó que “al saberse ganador el escritor franco-mauritano, falleció de un ataque al corazón”. Enseguida fue corregido, pero en el tiempo en que la noticia estuvo colgada, hubo periodistas que se hicieron eco del gazapo como bueno y lo publicaron en sus medios.


  • Un patinazo sonoro es el de un naturalista inventado por un usuario: León Robert de L’Astran. Este personaje permaneció por más de tres años en la base de datos y fue eliminado cuando un historiador demostró la falsedad. Aún así, estos tres años dieron mucho juego al bromista, porque muchos fueron los que picaron el anzuelo, incluida la candidata socialista a la presidencia de Francia, Ségolène Royal, que mencionó a Robert de L’Astran en una ponencia política.


Los usuarios-gestores de Wikipedia, conocedores de estos pufos han dedicado una entrada en la propia enciclopedia sobre su propia fiabilidad.
Y ahí lo dejo: Wikipedia sí, Wikipedia no... Creo que sí, pero con reservas.

PD: Dedicado a mi buen amigo Mario (de El Canto del Mirlo), como le prometí...

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