Nunca he sido gran seguidora de esas sagas de pelis que cuentan con millones de adeptos en el mundo, pero he de confesar que, desde mi más tierna juventud, soy fan de “El Planeta de los Simios”.
Hace ya mucho tiempo me quedé maravilla viendo al coronel Taylor (Charlton Heston) en una nave espacial que aterrizaba en un planeta desconocido. Allí, tras inspeccionar los alrededores, descubre que el planeta en el que acaban de estrellarse es un sitio dominado por simios inteligentes. Cada especie tiene su cometido y su función social.
¿A quién me recuerda a mí la doctora Zira?...
En ese planeta, los humanos no tienen capacidad intelectual y son cazados por las hordas militares como si de ganado se tratase...
Acabo de ver la última, sobre el origen, y me ha encantado. Está centrada en pruebas genéticas con fármacos.
El protagonista es un científico que trata de curar el Alzheimer, enfermedad que afecta a su padre. Estudia con simios para crear un virus no nocivo que se aloje en el tejido cerebral y restaure capacidades perdidas... Por diversas causas se tiene que quedar con César, un bebé simio, al que debe criar en su casa… No quiero desvelar demasiados datos de la peli para que disfrutéis con ella.
Fantástica, como toda la saga (aunque algunas sean muchísimo mejores que otras).
Otro títulos:
- Regreso al planeta de los simios, 1970.
- Huida del planeta de los simios, 1971.
- La rebelión de los simios, 1972.
- La conquista del planeta de los simios, 1973.


