Mostrando entradas con la etiqueta filosogía ligth. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosogía ligth. Mostrar todas las entradas

18 marzo 2011

Sobrepeso...


Margarita se había vuelto negligente con su higiene personal. En poco tiempo fue engordando, acumulando kilos y kilos… La relación con sus vecinos era ya nula por su marcado comportamiento asocial.
Desde que falleció su marido tenía miedo hacia un futuro, que presentía incierto, quizás por eso evitaba hacer gastos que consideraba innecesarios… Su lema era, más bien, el contrario: ahorrar, acopiar… guardar.
Aquella noche se quedó dormida, profunda y rápidamente, por lo que no se percató de que todo había comenzado a arder. Una chispa de un brasero mal apagado que prende un faldón de una mesa camilla y ¡el desastre está servido!...
El incendio se propagó, en pocos minutos, por todo el edificio.

Hicieron falta varias unidades del cuerpo de bomberos para lograr sofocarlo. Afortunadamente la rapidez en la actuación consiguió que no hubiera que lamentar desgracias personales.
Ambulancias, bomberos, protección civil y policía corrieron prestos a instalar un hospital de campaña en plena calle… Todo, por si acaso fuese necesario.
Sacar a Margarita ilesa fue una labor de equipo y, ciertamente, complicada porque la mujer se negaba a salir de su vivienda, dejando allí sus cientos y cientos de kilos… de basura y desperdicios.
Los servicios de limpieza y recogida de residuos del Ayuntamiento tardaron varios días, haciendo dobles turnos, en vaciar el domicilio.

¿Otro Síndrome de Diógenes?
Creo que calificar a estas personas como afectas de un Diógenes, no es del todo acertado y, me voy a permitir, contar por qué… (un poquito de Filosofía ligth).
Diógenes de Sínope, filósofo de la época de Aristóteles era un tipo que propugnaba la austeridad y la sobriedad como valores existenciales. Fue el provocador que nos incita constantemente a reflexionar sobre las complicaciones inútiles a las que la vida en sociedad a veces nos arrastra. Trasgresor, el sabio cínico con más anécdotas. Vivía en un tonel y su aspecto era descuidadillo y su tono burlón.

Hay en su vida anécdotas en relación a casi todo. He seleccionado unas cuantas que me parecieron de las más curiosas.

Fue crítico de la religión y la superstición_
“Alguien muy supersticioso le amenazó: « De un solo puñetazo te romperé la cara »”; Diógenes replicó: « Y yo, de un solo estornudo a tu izquierda te haré temblar »”.
“Cierto día observó a una mujer postrada ante los dioses en actitud ridícula y, queriendo liberarla de su superstición, se le acercó y, de acuerdo con la narración de Zoilo de Perga, le dijo: « ¿No temes, buena mujer, que el dios esté detrás de ti (pues todo está lleno de su presencia) y tu postura resulte entonces irreverente? »”

Enorme desprecio de las convenciones sociales
“Solía hacerlo todo en público y lo justificaba argumentando que si comer no es un absurdo, no es absurdo hacerlo en la plaza pública; y como resulta que comer es natural, también lo es hacerlo en la plaza pública. Se masturbaba en público y lamentaba que no fuera tan sencillo verse libre de la otra comezón del hambre frotándose las tripas.”
“Habiéndole uno invitado a entrar en su lujosa mansión, le advirtió que no escupiese en ella, tras lo cual Diógenes arrancó una buena flema y la escupió a la cara del dueño, para decirle después que no le había sido posible hallar lugar más inmundo en toda la casa”

Búsqueda de la felicidad y la vuelta a la naturaleza
Observando cierta vez un niño que bebía con las manos, arrojó el cuenco que llevaba en la alforja, diciendo: « Un niño me superó en sencillez.» Asimismo se deshizo de su escudilla cuando vio que otro niño, al que le se había roto el plato, recogía sus lentejas en la cavidad de un pedazo de pan”

Filosofía como provocación
“Elogiaba a los que, a punto de casarse, se echaban atrás; a los que, yendo a emprender una travesía marítima, renunciaban al final; a los que proyectaban vivir junto a los poderosos, pero renunciaban a ello.”
“En otra ocasión, gritó: « ¡Hombres a mí!» Al acudir una gran multitud les despachó golpeándolos con el bastón: «Hombres he dicho, no basura».”

Su mendicidad
“En un banquete algunos le echaron huesos, como si fuera un perro: Diógenes, comportándose como un perro, orinó allí mismo”

Entonces, ¿os parece acertada la calificación de “Síndrome de Diógenes” a la enfermedad mental que lo que hace es la acumulación de grandes cantidades de desperdicios domésticos o, incluso, de dinero….?


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...