11 diciembre 2012

Los ojos de Lucía





Desde que alcanzo a recordar, Abuela siempre tuvo entre sus manos una libreta donde pasaba el tiempo escribiendo. Si llovía, encontraba inspiración en el agua. Cuando lucía un sol de justicia se asomaba por la ventana y, deslumbrada por la luz, tomaba su cuadernito y escribía. La nieve le proveía de mil motivos para llenar de anécdotas su pequeña agenda. Cada vez que evoco su memoria me viene a la mente la visión de una gran mujer menuda llenando páginas y más páginas de letras.

Mi madre decía que lo hacía para entretenerse con sus recuerdos de vida. Mamá se equivocaba.

Abuela completó numerosas libretas, cada una de color diferente a la anterior, que ella misma numeraba como si se tratase de los tomos de una gran enciclopedia.

Quizá la última imagen que impregnó mi retina fue la de una de sus agendas caída en el suelo. Frente a ella, callada y asustada, mi abuela Lucía observando nada por la ventana. Abuela sabía.

Sabía que el olvido quería adueñarse de su vida y robarle, uno a uno, todos los pasajes de su historia. En casa no supimos darnos cuenta a tiempo y cuando el médico puso nombre a su dolencia ya era tarde para cualquier tratamiento. El mal galopaba de forma veloz y despiadada. 



Tras la caída de su última libreta Abuela dejó de escribir y, en cierto modo, también dejó de ser.  Fue entonces cuando decidí arañar minutos al día para sentarme a su lado y leerle sus textos en voz alta. En esos momentos las manillas del reloj parecían correr hacia atrás. Presa de un encantamiento me transporté a su niñez donde conocí a sus padres, mis bisabuelos, y a sus mejores amigas de la infancia. Viví la ilusión en su noche de Reyes donde, con una simple naranja como regalo, se convertía en la niña más feliz del mundo. Conocí su escuela, que apenas le aportó las “cuatro reglas para manejarse en la vida”... He notado que, al escuchar estos fragmentos, abre mucho los ojos y muequea una sonrisa. Pienso que, por unos momentos, le roba protagonismo a su enfermedad y es su prodigiosa memoria, plasmada en cuadernos de celulosa, la que invade todo el espacio. Estaba convencida, y aún lo sigo estando, de que existía algo mágico en sus historias que la retuvieron más tiempo del previsto con nosotros. 

Le leí de su marido, el abuelo, un hombre severo, y he sabido que fue el único amor de su vida. También he conocido que no le hizo la vida fácil.  No cuenta grandes detalles pero entre lo que dice y lo que calla he comprendido lo mucho que sufrió...  La mayor parte de sus escritos hablan de sus hijos y de lo feliz que fue desde que los sintió en su vientre. El abuelo murió joven y ella luchó para sacar la familia a flote. ¡Y cómo luchó! 


Cuántas cosas he aprendido de mi madre y de mis tíos. Me emocionó leer mi primer día de guardería y lo que lloré... y lo que lloró. Mis suspensos con el bendito carné de conducir y las velas, que le ofreció por docenas a una estampita de San Judas, demandando el milagro... El esguince de Miguelín; la graduación de Rosalía; el divorcio del tío Miguel y su segunda boda; la opción sexual que nunca entendió del todo de mi hermano Manolo; el primer tatuaje de Maribel o aquel caballero que conoció un día de primavera en el parque y con el que nunca consintió llegar a más...

Sé que lucha por no sucumbir pero presiento que cada vez está más lejos y temo no disponer de tiempo suficiente para poder leerle todo. Lo que comenzó siendo algo entre las dos se ha convertido en una gran reunión familiar. Cada tarde sus libretas pasan de mano en mano entre sus hijos y nietos y uno a uno todos le vamos leyendo. Tengo miedo de llegar a la última letra de la última página porque pienso que la magia, que ha hecho posible mantenerla con nosotros este tiempo, desaparezca y termine por abandonarnos…

Mamá se equivocaba, y ahora conozco que Abuela comprendió antes que nadie lo que le ocurría y peleó mientras le fue posible recopilando, uno a uno, todos los recuerdos e ilusiones que guardaba en su interior. Nos dejó el mayor  regalo de nuestras vidas: la historia escrita de nuestra familia.

Cuando Abuela dejó de estar, recopilé todas sus agendas y hoy, con la misma pluma con la que ella escribía, firmo “Los ojos de Lucía” en una afamada librería y continúo trabajando en el empeño de mantener vivo su recuerdo.





110 comentarios :

  1. ¡Qué bonito empeño!.
    Me emocionado leyéndote, tu abuela se sentiría orgullosa de ti si te pudiera leer.

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    1. Hola Tracy.

      Un empeño muy pero que muy bonito.
      Gracias, guapetona.
      Besos.

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  2. Emotivo y tierno tu relato. Me ha gustado conocer la historia de Lucía y su manera, a través de la escritura, de mantener los recuerdos y además conservarlos para su familia.

    Besitos

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    1. Hola Elysa.

      Ojalá pudiéramos llegar a manejar los tiempos como lo hizo Lucía y conservarlos en papel. La lástima es que no suele suceder así.

      Un besazo.

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  3. Me encanta tu relato.
    Está lleno de vida, de recuerdos, de ternura, de sentimientos...
    Tu abuela poseía la fuerza y el empuje de las mujeres sabias y le haces un merecido homenaje.
    Cariños varios a repartir.

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    1. Hola Juglar.

      En realidad debe ser homenaje para tod@s a los que la enfermedad no les dio tiempo suficiente para guardar sus recuerdos.

      Gracias, tesoro.
      Besos.

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  4. Recuerdos que son tesoros amiga.
    abrazo

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    1. Hola fiaris.

      Y además de verdad.
      Un beso muy fuerte.

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  5. Todas las enfermedades son malas y en las que se sufre dolor son peores todavía. Pero esta es la más triste. No saber quien eres, no recordar a tu hijo o no saber con quien estas....

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    1. Hola David.

      Estoy contigo. Es la más triste de todas.

      Un beso muy grande y muy agradecida.

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  6. Me emociona este homenaje a la abuela Lucia.
    Besos

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    1. Hola Gamyr.

      Dedicado a todas las Abuelas, con mayúsculas.
      Gracias, guapetona.

      Besos.

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  7. Un relato muy entrañable.
    Blandita, que eres una blandita.

    Besos.

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    1. Hola Toro.

      Además que sí lo soy.

      (O me paso de bestia, como en entradas anteriores, o no doy la talla; una blandita, bien dicho)

      Besos y gracias.

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  8. Algún día, muy muy lejano, tus nietos evocarán tu vida a través de tus textos.
    Gracias.

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    1. Hola Cuentón.

      Fíjate que me gusta la idea. Me encantaría que alguno de mis futuros nietos supieran más de mí por mis historias. Sería bonito.

      Pero como bien dices, que sea dentro de muuuuuuchísimo tiempo.

      Besos, guapetón.

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  9. Éste, ha sido quizá, uno de los relatos que más he vivido. Si es en realiad la historia de tu abuela, es una historia bellísima, si es la ficción de una escritora, eres una escritora con talento exagerado. Me ha encantado. Me hizo recordar a mi abuela cuando un día le pedí que si podía cocinar una sopa, receta de familia, y me dijo que lo haría por mi y que esa sería la última vez que cocinaría. Aún la recuerdo, ahora solo me acompaña su fotografía.

    Besos.

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    1. Hola Carlos Niederheitmann.

      Pues te diré que el personaje de Abuela Lucía tiene cosas de mi abuela y de mi madre pero no es real. Es ficción para lanzar un mensaje acerca de esta enfermedad que me parece muy dura.
      Lo que me refieres de tu abuela me ha sonado precioso.

      Un beso muy grande y guarda esa fotografía como si de oro se tratase.


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  10. ¡¡Que belleza y ternura Towanda!! Me ha llegado al corazón este relato (o realidad, como me parece), pude ver a la Abuela escribiendo con toda la ilusión sus vivencias para toda la familia cuando ella ya no los recordara… Sus libretas son joyas de un valor incalculable, ya que nadie puede poner precio al amor de esa mujer y de todos los que hoy sabéis de primera mano todos sus sufrimientos e ilusiones. Que homenaje tan tremendamente bonito a la Abuela y que pena que “esa” enfermedad nos oculte los recuerdo de los seres a los que tanto queremos.

    Un millón de besos (y me parecen pocos)

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    1. Hola campoazul.

      Abuela, así en mayúsculas, podría ser la abuela de cualquiera de nosotros, la mía o la tuya... Porque esta enfermedad, aunque invada a personas diferentes, el resultado devastador es el mismo: el olvido.
      En Lucía hay cosas muy mías; cosas de mi familia; cosas que me contó mi abuela que era muy parlanchina y cosas de mi madre, que es un tesoro de persona.
      Me da mucha pena esa enfermedad y ya es la segunda vez que la toco en este espacio con relatos diferentes. Al menos, cuando lo suelto me siento un poco más tranquila.

      Gracias, guapísima, pivonazo por ser tan estupenda.


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  11. Towanda, es una deliciosa y tierna historia pero también una biografía intensa que revive en la lectura de la nieta que, a su vez, va descubriendo el pasado de la abuela pero también el suyo.
    La abuela supo desde siempre que el tiempo es efímero, que es una sucesión de instantes, de emociones que si no se guardan se pierden. Y la escritura fue ese archivo en el que su vida quedó protegida y a salvo del olvido.
    Un libro cierra el relato como símbolo de continuidad.
    Gracias por este magnífico relato.
    Un abrazo

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    1. Hola Felicidad.

      Si estuviera ahora mismo en el instante final del relato (firmando libros) me hubiera encantado que esa imaginaria novela la hubieras prologado tú con este comentario.

      Gracias, amiga. Muchísimas gracias.

      Un beso muy grande.

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  12. Preciosa historia con la que me siento muy identificada. Mi suegra vive la misma enfermedad y siempre me arrepentiré de no haber escrito todas las historias que nos contaba de su niñez.
    Besazo

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    1. Hola Dolega.

      Pues tu suegra es ahora Abuela Lucía. Ya la tienes ahí enfrente y solo tienes que preguntarle. El recuerdo es para ella.

      Un beso, amiga, y mucho ánimo.

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  13. Yo quiero ser como tu abuela Lucía y que algún día alguien recopile mis libretas para,mientras esté,me las lean con ese cariño inmenso,con esa ternura y tesón con el que le leías tú.
    Y cuando ya no esté, puedan sentir que estuve y a través de mí, sepan de ellos,de nuestro vivir en común.
    Es emocionante,mucho,esta entrada.
    Me ha encantado.
    Besos.

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    1. Hola Marinel.

      La verdad es que sería precioso haber escrito nuestros recuerdos durante el tiempo y que llegadas a una edad, para la que nos faltarán muchos años, alguien las recopilara e hiciera algo hermoso con ellos.

      Gracias, guapa.
      Un beso muy fuerte.

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  14. Que maravillosa historia.
    tu abuela Lucia era tan sabia y generosa que quiso guardar toda su vida a través de sus ojos, pero no sólo para mantener la mente despierta mientra pudo, sino porque consiguió que toda la familia se uniera en torno a su propia vida, a la vida que recordaban y que habian compartido.
    A todos esos años de ilusiones y detalles tan personales que sólo pueden disfrutarse así, en la unión familiar, con el cariño y la ternura que generaba esas lecturas y la emoción de vivirla juntos.
    Si, definitivamente la abuela Lucía sabia mucho, e hizo más de lo que tal vez imaginaba.
    Besitos mediterráneos.

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    1. Hola Gala.

      Pues sí, así se cuenta en el relato y ese es otro de los mensajes que he querido lanzar: la importancia que tiene la familia y que no sabemos darle. Fíjate qué escena tan bonita, todos juntos escuchando lo que dejó escrito Abuela.
      Lucía sabía mucho, la verdad es que sí, y aunque el personaje es ficción tiene muchos trazos de mi abuela.

      Gracias, guapetona.

      Besos.

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  15. Una historia que conozco por mis pacientes.
    Terrible enfermedad. Se pierden los recuerdos, las ilusiones, la vida...

    Emocionante historia Towanda

    Besote

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    1. Hola doctorcito.

      Claro que tú esto lo debes tratar a diario y mejor que nadie lo sabes.

      Gracias y muchos besos.

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  16. Es una hermosa historia. Y muy de cualquier familia. Nos llega a todos. Vamos a ir recopilando datos por si acaso. Antes de que se apague la luz. Porque después sobreviene el olvido y ya no sabemos ni de dónde venimos ni a dónde vamos. Ni quienes somos.

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    1. Hola Mirlo.
      Es como bien dices, de cualquier familia.
      Hoy mismo, me pongo a escribrir en una agenda para estar prevenida por si acaso.
      Menuda tristeza para el enfermo y, sobre todo, para los que están a su lado.

      Un beso muy grande.
      Graaaaaaacias.

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  17. dramatico

    esperemos que pronto se solucione o se alivie este problema

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    1. Hola Plebeyo Sir.

      "Ojalá y tu boca fuera un ángel"... Esa es otra frase de abuelas que me ha venido a la cabeza. A ver si se sigue estudiando y logran encontrar algo eficaz que lo detenga.

      Un beso muy grande.

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  18. Bonito relato. Ojalá mi abuela escribiera toda su historia... Cuántas veces he deseado poder saber cómo eran mis abuelos, y bisabuelos, y tatarabuelos, y sus padres y los padres de sus padres, y así hasta el fin de los tiempos pasados. Seguro que las historias de Lucía se parecen a la de muchos de nuestros progenitores. Besos!

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    1. Hola Caminante.

      A mí me hubiera gustado conservar todas esas historias que me contaba mi abuela la de verdad, pero era demasiado joven para prestarle toda la atención que merecía.
      Creo que la historia de Lucía podría ser la de cualquiera de nuestras abuelas.

      Un besazo.

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  19. ¡Tú eres Lucía! No dejes de serlo nunca, porque lo vales :o)

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    1. Hola Francisco Arsis.

      Jolínes ya me has puesto unos años encima... jajajaja

      Besos.

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  20. Lindisimo, te espero en mi blog

    LOL


    Kisses and hugs

    Evy

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    1. Hola Evy Lo.

      Gracias, guapa.
      Te veo muy pronto.
      Besos.

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  21. Madredelamorhermoso, Tow, qué bonito lo que has escrito. Aparte de lo que cuentas me ha encantado la voz del narrador en primera, rebosa ternura. Me ha gustado el verbo "muequear" y ese "mamá se equivocaba" al inicio que nos alerta y retomas, como escritora, para cerrar la afirmación. El párrafo final puede sobrar si no fuera por el homenaje que la nieta quiere hacer a la abuela. Revisa esa Herrata, el mas sin acento (jeje). Estás hecha una señora escritora. Te veo en las librerías y en el supermercado.

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    1. Hola Georges Ximens.

      Me lo parece a mí o te noto menos severo que de costumbre??
      ¿No te me estarás ablandando, eh?

      La verdad es que me alegra mucho que te haya gustado y esas observaciones de la voz del narrador y el verbo muequear me hacen también sondear por dónde se mueven los hilos de la narrativa.

      Próximamente firmaré sus libretas en el Carrefour, jajajaja.

      Gracias.
      Un beso muy grande.

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  22. Towanda estoy convencido que tu abuela Lucía dejó para vosotros el mejor retrato de familia a través de sus vivencias, sé que estás orgullosa de ella como otros lo estamos de haberte conocido aunque solo sea a través de tus escritos, y falta una cosa, espero que me digas, aunque sea en privado donde puedo encontrar ese libro.

    Eres una gran mujer

    Dos besos cargados de cariño.

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    1. Hola Sau.

      Yo sí que estoy orgullosa de tenerte entre mis secuaces.
      Sobre lo de gran mujer... no te creas que mucho, rondaré el 1,65 y soy alguien muy del montón (del montón de los pivones, ¡claro!).

      Un beso muy fuerte y gracias por ser tan estupendísimo.

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  23. Es una preciosidad. Hoy me quito el sobrero, Towanda
    Besos

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    1. Hola Mientras.

      Otra visión de la enfermedad, ¿verdad?
      Muchísimas gracias y montones de besos.

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  24. Genial, un relato que podría ser verdadero en muchas casas, muchas familias. En la mía.
    Un abrazo

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    1. Hola Ester.

      Real en muchas, muchísimas casas... Siento que en la tuya porque debe de ser de las cosas más duras que le pueda pasar a una familia.

      Mil abrazos para ti.

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  25. Tu abuela sigue vive en tí. La tienes a tu lado, ella es la que te guía para escribir.

    Besos guapa!

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    1. Hola ion-laos.

      Pero ¡qué rechula y guapetona eres!

      Gracias.
      Besazos.

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  26. Una delicadeza exquisita se encuentra en tu relato para describir esa terrible enfermedad. Muere la memoria y fallece la esencia misma del ser querido.

    Besos.

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    1. Hola Mar.

      ¡Qué bonito comment!

      "Muere la memoria y fallece la esencia..."

      Gracias.
      Un beso muy grande.

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  27. Qué hermoso relato Towanda, cuánta ternura repartes en él, esa enfermedad que nos lleva al olvido, a la no existencia, Abuela pudo vencerla al dejar su historia escrita y a través de su familia seguir evocándola.

    Besos. Un placer llegar hasta tus letras.

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    1. Hola Yashira.

      Lo veo con los mismos ojos que lo ves tú. Abuela tuvo tiempo de preparar su marcha y ese legado que dejó fue su alma plasmada en cientos de páginas.

      Gracias por tu visita, guapetona.
      Un beso muy grande.

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  28. Cuales son esas 4 reglas para mantener la vida?? Dios mio! Que bonita historia, que forma tan agradable de mantener la vida, su cuerpo físico, sabes yo imagine algo parecido, pero ver que en tu caso no es ficción me arruga el corazón , que bonito! Te dejo el link para que evalúes las similitudes! Un enorme besote!!

    http://hijodelaluna-mphisto.blogspot.com/2010/08/el-regalo-mi-futuro-regalo.html

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    1. Hola Gary Rivera.

      Si imaginaste algo parecido tengo que ir a leerlo, por supuesto.
      Muchs gracias, amigo.

      Un beso muy fuerte para ti.

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  29. Uy que hermoso relato, se nota el cariño que sientes por tu abuela. Y en cada palabra vibra la admiración , te mando un beso y te me cuidas mucho

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    1. Hola Citu.

      Cariño y del grande. Ahora que soy mayor valoro todos los chascarrillos que me contaban mis abuelos y las cosas que aprendí de ellos. En su momento no me daba cuenta de las enseñanzas que cualquiera de nuestros mayores pueden ofrecernos...
      Los ojos de Lucía también es un homenaje a todos nuestros mayores.

      Gracias, bonita.

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  30. Me ha gustado mucho. Pero mucho. Tierno y nostálgico. Un beso bien grande, Rocío

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    1. Hola Rocío.

      Jolín, te echo de menos al llegar por las mañanas...

      Gracias, amiga. Tú eres muy buena en esto y me gustaría que aportaras críticas; podría aprender.

      Un beso muy grande.

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  31. Mi adorada Towanda, adorada porque adoro como escribes, como sientes. Tu abuela dejó una herencia rica con raíces profundas, de familia, de amor, en conocimientos, en espíritu de lucha, lo transportó en los genes, te has llevado gran parte de ella que está bien latente y que esos magníficos genes seguirán pasando de generación en generación, tu abuela así, vive y vivirá.
    Tiene una similitud extraordinaria con mi abuela, con lo que me ha emocionado aún más si cabe.
    Un abrazo bien fuerte.

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    1. Mi adorada Lola Velasco.

      Me vas a sacar los colores. Te agradezco mucho tus palabras, de verdad, pero son exageradillas.
      Lucía es un personaje que tiene rasgos de mi madre, de mi abuela Mañana (yo le llamaba así porque no sabía pronunciar su nombre; era Damiana) y de cualquier mujer de nuestro país que naciera a principios del siglo XX.

      Lucía es todo lo que dices y algo que aún nadie me ha dicho: una mujer que sufrió maltrato, como tantas y tantas mujeres...

      Sabes que soy profundamente social y mis cuentos tratan de cosas que nos pasan cada día. Abuela se me apareció en el autobús. Estaba sentada en frente de una señora muy mayor, le miré a los ojos y leí en ellos parte de la historia que acabo de contar.

      Bueno, que me enrrollo.
      Gracias guapísima, pivón, rubiaza, tipazo...

      Un beso muy fuerte.

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  32. Coincido con el resto de participantes. Me ha recordado a la novela "Dime quién soy" o a la película "Diario de Noa"---creo que se llamaba así.

    Un besazo!!!

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    1. Hola Sbm.

      La primera no la he visto pero me encanta el título, creo que en sí mismo es ya una historia. En cuanto al Diario de Noa es de mis pelis favoritas.

      Otro besazo para ti.

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  33. ¡Te haces desear... menos mal que luego lo remedias!
    Towanda, me has emocionado... con esta historia, tan real y tan tierna y por desgracia en estos días ...tan normal.
    Pero, lo que NO es normal, es cómo lo cuentas tú, no señora, ¡NO ES NORMAL!.
    Un beso, desde este normalito pinar.

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    1. Hola Rosy.

      Me hago desear porque no me da la cabeza pá tanto, jajajaja.

      Es bueno emocionarse, así que me alegro mucho porque aún conservas esa capacidad. Hay personas que se han forjado costras tan duras que ya no se conmueven con nada. Por eso, gracias.

      De normalito pinar nada de nada, Rosy, que escribes de maravilla y tienes mucho gancho. Desde el día que conocí tu pinar me lo tuve que traer a mi estantería de sitios favoritos. Sé que no acudo a cada entrada porque esto del blog se me ha hecho muy grande y me gusta contestar a cada comentario y también visitar los sitios de los amigos... Con lo que tengo el tiempo justo.

      Gracias, guapa.
      Besos.

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  34. Wow! con que ternura y delicadeza has relatado esta historia tan bonita!, Interesante lo que llevas en el baùl de los recuerdos tan indeleblemente grabados
    Y como que no? valores de tan valioso significado, experiencias tan entrañables no se viven cada dìa, nunca se olvidan!

    Momentos asì brillan por su ausencia en la sociedad moderna, pero por ello es bueno compartir tus tesoros, ya que ademàs de deleitarnos con tu lectura, nos inspiras a sumarnos a ese exquisito escenario del que muchos queremos prolongar respectivamente y extender a las nuevas generaciones!

    Un pero muy fuerte abrazo Towanda
    con todo mi cariño!

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    1. Hola mi querido Francisco José.

      Esto te ha gustado más que lo de los tatuajes en los ojos ¿a qué sí?, jajajaja.

      ¿Tienes tiempo? Te cuento como surge esta historia.
      Nunca viajo en transporte público porque en mi trabajo tengo plaza de aparcamiento. A mediados de noviembre tuve que asistir a unas jornadas laborales y me tuve que desplazar en bus. Un día, enfrente de mí, una ancianita me miró a los ojos y me hizo recordar a mi abuela. Su edad, su pelo blanco, sus manos arrugadas...

      Esta historia es ficción aunque el personaje de Lucía tiene cosas de mi mamá y de mi abuela. Me quedé mirando a esa señora del autobús a los ojos y no sé si ella me lo contó o yo lo imaginé, pero de aquel viaje salió este cuento.

      Eres muy amable y te devuelvo el abrazo por partida doble.

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    2. Me gustaban màs los tatuajes....broma jejeje.

      Todo el tiempo del mundo!,
      En relaciòn a tu inspiraciòn, no dudo que ese encuentro con la anciana te tocò esa bonitas impresiones grabadas de tu infancia, con tu abuelita y tu mamì, y asì formaste esa constelaciòn de vivencias con la cual nos has arruyado entre tus letras!
      Precioso Towanda
      Un fuerte Abrazo!

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    3. Hola Francisco José.

      Me extraña que te guste lo de los tatuajes, jajaja.

      Gracias, otra vez.

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  35. Cuanto amor y cuanto arte en la manera de entrelazar lo propio y el sentimiento con las pequeñas partes de ficción. Esta historia cala muy hondo, tiene algo especial que emociona el corazón, bueno que me emociona entera. Es preciosa, tierna y tan real que esa Abuela Lucia la identificamos como propia en cada línea.

    Ha sido una experiencia emocionante y llena de ternura. Un gran abrazo.

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    1. Hola Neuri.

      ¿Cómo está la mejor bloggera que conozco?

      Gracias, tesoro. Abuela Lucía es parte de tus abuelas como lo fue de las mías y de las de los demás. Una mujer que tuvo la enorme suerte de poder rescatar sus recuerdos antes de que llegase la nada.
      Me da mucho miedo esa enfermedad y si tuviese que padecerla... me encantaría tener tiempo para hacer lo que Abuela hizo.

      Tú y yo, somos nietas de Abuela, por tanto... ¡¡¡primas!!!

      Un beso muy fuerte guapísima y sabes que te deseo todo lo bueno.

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  36. Como bien te han comentado Towanda esta historia está llena de ternura y sensibilidad. Me ha gustado mucho su exposición.
    Cordial saludo.
    Ramón

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    1. Hola Anrafera.

      Lo celebro. Muchas gracias.

      Un abrazo muy grande.

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  37. Es una BENDICION lo que cuentan tus frescas y saltarinas letras. Pienso que tu abuelita te dejo una herencia que pocos tienen la dicha de heredar, te dejo el don de las preciosas letras. Leerte Towanda es como dar un paseo por la vida respirando oxigeno nuevo en cada letra. Una suerte llegar hasta aqui!!

    Te dejo un beso y se feliz!

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    1. Hola Gilberto.

      Bueno, bueno, cuánto honor!!!
      Muy agradecida, sea usted bienvenido. Puede tomarse lo que le apetezca porque está en su casa.

      Un abrazo.

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  38. Normalmente los abuelos suelen dejarnos estos buenos recuerdos que en este caso pasaron con gran desconcierto ya que cuando te llega esa enfermedad ni siquiera te has dado cuenta de que la tienes y la famili es casi la ultima en enterarse.
    me ha ecantado com has relatado tus vivencias con la Abuela.
    unos besotes

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    1. Hola Sabores.

      Es verdad, tal y como lo dices. La familia suele ser la última que se entera.

      Gracias y besotes.

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  39. ¡Qué bonito homenaje a la abuela! me has emocionado.

    Un abrazo:)

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    1. Hola m.p.moreno.

      Abuela, es de todos un poquito.
      Besos, guapetona.

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  40. Emocionado después de leer esta historia tan bien narrada. Sí, Tow esa abuela de tu relato es la ABUELA de todos, son nuestro padres y nosotros mismo en unos años. Todos nacemos con la finalidad de convertirnos en esos abuelos que lo han vivido todo, que lo han sentido todo... para, quizá, tener que abandonar sus recuerdos (¿también los sentimientos, o eso no se pierde?) al final, antes de abandonar este mundo. El Alzheimer se convierte en la antesala de la muerte, una muerte en vida, una mimi, vamos. Un besazo merecido, Tow. Eres la más grande.

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    1. Hola Ángel.

      Creo que sentimientos también se pierden. Tal vez, en las miradas de los enfermos de alzheimer, los familiares crean seguir notando el amor... No lo sé, me gustaría pensar que sí.

      Bueno, Ángel, noto que me alabas demasiado así que sospecho que este mes tampoco me vas a envíar la pensión de nuestra zanahija y le tengo que poner los brakets, jajajaja.

      Un besazo.

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  41. Muy humano y emotivo. Una gran institución nuestras queridas abuelas que han dejado mella en todos nosotros. Y muy triste esta gran enfermedad que mucha gente padece y que de momento no se ha encontrado solución. Durante un tiempo trabaje con gente que la padecia y realmente es muy duro.
    Gracias una vez más es un placer leerte. Un abrazo muy fuerte.

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    1. Hola María.

      A ver si se logra encontrar el fármaco que permita retener los recuerdos.
      Gracias, guapa.

      Un beso muy grande.

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  42. Precioooosooo! A veces me he sentido como si estuviera allí observando la escena, la abuelita sentada y tú ahí leyendo....muy emotivo! Me ha gustado muchísimo

    Un besito y buen fin de semana

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    1. Por cierto! Se me había olvidado decirte que en mi blog tienes un regalito :) Espero que te guste!

      Un besazo

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    2. Hola Gataky.
      Muchísimas gracias. Perdón por llegar a estas horas a los ocmentarios.
      A ver si puedo tomarme unos días y me pongo al día con tod@s.

      Besazos.

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  43. Esos escritos nos hacen entender tantas cosas, conocerlas, entenderlas
    Un abrazo

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    1. Hola Lapislazuli.

      Me encantan tus palabras. Gracias, amiga.

      Ya me disulparás por andar tan tardía en las contestaciones.

      Un beso muy grande.

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  44. Alegra el alma leer historias de tal belleza, que se salen de lo habitual, cercanas y que nos recuerdan la importancia de valorar a nuestros mayores.
    Gracias por este relato tan bonito.

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    1. Hola cigam.

      Hay que valorarlos para que el día en que nos falten, no tengamos el motivo para arrepentirnos.
      Gracias.
      Besotes.

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  45. La historia es emotiva, llena de buenos recueros que ya no se olvidan
    gracias por compartir.
    que tengas una buena semana
    ¡felices fiestas!.

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    1. Hola Ricardo.

      Sí que lo es. Te agradezco mucho tu presencia y tus palabras.
      Gracias y que seas feliz.

      Un abrazo.

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  46. Towanda, bonito homenaje a esos enfermos de Alzheimer que van perdiendo vida por la falta de recuerdos. Sin duda, Abuela tuvo mucha inteligencia y presentimiento e hizo bien al escribir su vida para algún día fuese leída por sus protagonistas.

    Quizás como tu protagonista también escribo yo, para que me lean los míos cuando yo no puedo hacerlo.

    Besos.

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    1. Hola Nicolás.

      Me gusta mucho lo que dices y ojalá que nunca veas, ni de lejos, este mal.

      Un beso muy fuerte, tesoro.

      Gracias!

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  47. Venho desejar um Feliz Natal
    para si e sua Família.
    Bj.
    Irene Alves

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    1. Hola soldeinverno.

      Oiga usted, ¡muchísimas gracias!
      Pase y tome una copita de este riquísimo licor que guardo para ocasiones especiales...

      Un abrazo.

      Eliminar
  48. En estos días tan especiales llegue a ti mi cariño con el deseo:

    Que siempre tengas palabras cálidas en un frío anochecer,
    Una luna llena en una noche oscura,
    Y que el camino siempre se abra a tu puerta.
    Que los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y que la luz te cubra acunándote.

    Para ti y seres queridos Feliz Nochebuena...Feliz Navidad!!!!!

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    1. Hola Abuela Ciber.
      Buenas tardes tenga ustes y los mismos deseos le envío de vuelta.

      Un beso muy grande.

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  49. Me ha puesto los pelos de punta... es tan real lo que has escrito, desgraciadamente... pasa demasiado a menudo.

    Besos!!

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    1. Hola Tequila.

      Pasa demasiado y ninguno estamos a salvo. A ver si se inventa algo para paliar este mal que hace tanto daño.

      Gracias por venir a esta casita.

      Un besazo.

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  50. hola amiga linda,paso a dejarte un fuerte abrazo y a desearte una feliz navidad en compañia de tus seres queridos y desearte tambien un prospero año nuevo con alegria y con mucha ilusion.

    besitos de colores y FELIZ NAVIDAD!!!!!!

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    1. Hola Sony.
      Graaaaaacias y lo mismo te deseo yo a ti.
      Andamos despistadas últimamente y hay que remediarlo.
      Un beso, tesoro y feliz año nuevo.

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  51. Me ha gustado mucho como nos lo cuentas.Yo también me acuerdo mucho de mi abuela y sus dichos, sus palabras la manera de hablar.

    Un saludo

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    1. Hola angela CM.

      Muchas gracias. También me acuerdo de las historias de mi abuela a las que, por edad, no presté la suficiente atención.

      Besos, guapa y feliz año 2013.

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  52. Hola mi orejona. Lo siento si te he abandonado, eres mi favorita y lo sabes. Aqui me quedaré un rato para ponerme al día. Conmovedora historia, nos pone a pensar en nuestros viejos y a correr para verles.

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    1. Hola Garla Kat.

      Guaaaaau! ¿en serio soy tu favorita? Gracias, gracias, gracias...

      Nuestros mayores, qué pena que cuando los tenemos no les prestamos la suficiente dedicación y luego, cuando se van, nos acordamos de ellos.

      Gracias, cielo.
      Besos en las orejotas.

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  53. Muy bonito relato. Voy a aprovechar para desearte unas felices fiestas y año nuevo en unión de tu seres queridos.
    Un cordial saludo.

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    1. Hola Manuel.

      Te deseo que disfrutes de las fiestas en compañía de quienes más quieras.

      Besos.

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  54. Maravilloso obsequio les ha dejado!

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